domingo, 15 de julio de 2012

Emily Dickinson

A menudo prendo una vela para sentirme
cerca del cielo,
porque lo imagino cálido y solitario
y colmado de silencio.
Pero quién sabe si ese no es, más bien,
el infierno ideal,
o este cuarto poderoso donde 'fallecen
las horas dulces'.

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